renace de las cenizas

Saqra

Publicado: 2012-02-18

En el corazón de El Suche donde hace más de una década sentó sus reales el recordado Carlín se ubica ahora Saqra (diablillo, en quechua) un simpático restaurante que conserva del anterior el buen gusto por la decoración basada en el reciclaje pero le añade un toque naif andino que lo hace cálido y singular. Mantiene las viejas vigas de madera de huarango y los vitrales, le agrega sillas vintage de colores sólidos y modelos diferentes, lo adorna con lámparas de pantallas con flores bordadas a juego con los cojines y le cuelga cuadros de temáticas dispersas (muñecos lego, vírgenes kitsch, amén de aves, pájaros o flores). Una agradable terraza y un pequeño bar interior completan un local que inexplicablemente recibe más turistas extranjeros que comensales locales. Las mesas no son vestidas pero los cubiertos tienen peso y calidad.

En la cocina está el joven Delfor Velarde, salido de las canteras de la San Ignacio, quien pone clásicos platos peruanos en una Carta que sobresale por su sobriedad más que por su atrevimiento.

No hay excesos ni experimentos, aunque sí algunas travesuras en una cocina correcta en la que cebiches, tiraditos y saltados cumplen su cometido sin aspavientos. Usa buenos productos, como los estupendos hongos de Porcón o la sal de Maras, lo que le permite buenos resultados, tanto en el capuchino de papas como en la crema de alcachofas servido con un agradable juego de temperaturas (frío y caliente). Las algas marinas cumplen rol protagónico en las conchitas con lascas de parmesano y paria acompañadas de tempura de algas, o en la ensalada de algas, un plato sublime en su sencillez. Debe revisar el huevo en camisa de trucha sobre tapioca y los chicharrones de pollo servidos con un puré cremoso de pimiento que resulta denso al paladar.

Quizás el plato estrella de Saqra sea el mil hojas de ají gallina, hecho con pollo cortado en láminas en medio de las cuales se acomoda la salsa coronada con picadillo de almendras; al costado papitas bebé salteadas y un huevito de codorniz. Un acierto por la novedosa presentación de un clásico que no distorsiona su sabor y mejora su presentación.

La sección pescados está compuesta por platos a base de truchas, bonito, carajito, lengüeta, pero sobre todo por la pesca del día, ejercicio saludable y responsable que cada vez más cocineros ponen en práctica.

Los postres realmente están muy bien, fueron diseñados por Carolina Guzmán y los aplica la pastelera Estefanía Barrios. Destacan para mi gusto los picarones rellenos de piña y miel de higo con helado de coco y jugo de sauco servidos en vasito de caramelo (continente y contenido, todo su come);  el bombón de chirimoya con espuma de toffee acompanado de helado de dulce de leche y merengue, y la bola rellena de arroz con leche cubierto de chocolate blanco con sorbete de fresas. Una tríada de postres que merecen tener en cuenta. Porciones generosas y atención diligente en un restaurante que mantiene una relación calidad/precio insuperable.

Saqra. Avenida La Paz 646, Miraflores. Teléfono: 6508884. Horario de atención: lunes a jueves de 12 a 12, viernes y sábado de 12 m a 1 am. Domingos cerrado. Precio promedio por plato: entre 16 y 22 soles entradas y 35-40 soles los fondos. Estacionamiento en las playas de los alrededores.


Escrito por

María Elena Cornejo

Periodista especializada en gastronomía. Ha escrito sobre restaurantes en la revista Caretas y ha participado en diversos libros y colecciones relacionadas con la gastronomía.


Publicado en

Mucho gusto Perú

un blog gastronómico de María Elena Cornejo